se
esparcen por su superficie, destruyéndo las piezas mas importantes
del dispositivo.
El producto, denominado “Dead on Demand” (Muerte bajo
Demanda) permite al usuario programar el disco de forma que se autodestruya
si alguien intenta abrir la carcasa o si interrumpe el suministro
eléctrico del sistema. El disco también puede autodestruirse
al introducir una secuencia especial o enviar una señal de
radio con un dispositivo remoto.
Las posibilidades no terminan ahí. Los fabricantes
han desarrollado funciones adicionales, como GPS, reconocimiento
de voz, sensores de movimiento y temperatura, etc, que pueden ser
programados para activar el mecanismo de autodestrucción.
La empresa no informa el tipo de productos químicos
que se usa para destruir físicamente el disco, pero asegura
que el sistema impide que se filtren fuera de su recámara.
Los discos ultraseguros ya son comercializados y sus precios oscilarán
entre los 1.900 y los 8.300 Euros.
Fuente: OnRetrieval (Septiembre 2007)
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