cuando
padecemos un desastre como la pérdida de datos. Sin embargo,
pocas veces reparamos en esa misma información cuando prescindimos
de ella o queda jubilada. Deberíamos preguntarnos si su confidencialidad
deja de tener valor o interés. Qué ocurriría
si cayera en manos indebidas. O, simplemente, si continúan
los datos en el dispositivo una vez borrados de forma, supuestamente
segura. Imagínese las veces que ha sustituido su ordenador
y lo ha dejado a merced del destino. O, cuando lo vendió
en una subasta. O, cuando su empresa renovó el parqué
informático ¿ Cree que un formateo borra con
seguridad un disco duro ?. |