El servicio,
bajo unas rigurosísimas normas de seguridad y recogidas en
un protocolo, se inicia con la recogida y trasladado al búnker.
El personal implicado es propio de la empresa, estando debidamente
formado física y psicológicamente para su recepción
y transporte de alta seguridad desde la empresa cliente. Una vez
registrado en el proveedor, se deposita en un búnker; cuyas
instalaciones están acondicionadas en temperatura, vigilancia
personal y monitorizada, limpieza y tecnología. A partir
de este momento, el cliente puede acceder a su dispositivo cuando
lo requiera. |