Estos
están compuestos por varios platos, es decir varios discos
de material magnético montados sobre un eje central sobre
el que se mueven. Para leer y escribir datos en estos platos se
usan las cabezas de lectura/escritura que mediante un proceso electromagnético
codifican / decodifican la información que han de leer o
escribir. La cabeza de lectura/escritura en un disco duro está
muy cerca de la superficie, de forma que flota sobre una capa de
aire extremadamente delgada (10 millonésima de pulgada),
sobre el colchón de aire formado por su propio movimiento.
Debido a esto, están cerrados herméticamente, porque
cualquier partícula de polvo puede dañarlos. |