Instale
un programa de Software de Anti-Virus. Y, no se olvide de actualizarlo
periódicamente. Actualmente el nacimiento de virus en la
red es continuo y prolífico. Aunque el programa rastrea por
defecto, cada cierto tiempo ejecútelo en todas las unidades
de disco internas y externas. No descarte darse de alta en algún
servicio de alerta.
Confirme
que al arrancar el ordenador, nunca haya un disco, CD, DVD o parecido
en la unidad correspondiente. Podría provocar un arranque
defectuoso del sistema. Incluso, de contener el soporte en cuestión
algún virus, éste podría ser activado.
Preste
una especial atención a las descargas gratuitas o temporales
típicas de internet (Freeware, Shareware, ...) y correos
electrónicos desconocidos. Sobre todo, a todos aquellos con
formatos ejecutables. Le aconsejamos que a la mínima duda
los rechaze.
No todos
los virus son conocidos y, por consiguiente, desconocemos su capacidad
de destrucción de muchos de ellos. Por lo que, la máxima
protección es poca.
En
caso de detectar algún virus, nunca cambie de formato la
unidad dañada. No solo no resolverá el problema, sino
que además puede perder los datos casi irremediablemente.
Con toda seguridad, necesitará introducir el dispositivo
en un laboratorio para prestarle un servicio de “Recuperación
de Datos”.
Instale
un Firewall o Cortafuegos. De esta forma impedirá el acceso
de virus y hackers.